sábado, 16 de mayo de 2009

Misicuni es una conquista de los cochabambinos y no la concesión de ningún gobierno




El gobierno de Evo Morales, ese mismo que trató de destruir nuestro orgullo y despojarnos de nuestros símbolos de identidad regional, ha decidido hacer su campaña electoral con un tema sensible e histórico para Cochabamba: El proyecto Misicuni.

Parece ayer que el Ministro de Aguas Abel Mamani - secundado por el senador Omar Fernández y el entonces viceministro René Orellana nos decían que debíamos bajar la altura de la presa de Misicuni de 120 metros a sólo 85.

Casi al mismo tiempo que el gobierno definía asfixiar a LAB, planteaba también un recorte de la capacidad de embalse de la represa que condenaba el carácter "múltiple" del proyecto y que evitaría que Misicuni pudiera proveer un suficiente caudal para atender el riego agrícola en el Valle Bajo. Ni que decir del componente de producción de electricidad, que quedaba suprimido por la reducción del embalse.

Hoy, con un cinismo que ya no sorprende a nadie, hemos visto a quienes querían condenar Misicuni, llenarse la boca diciéndose sus mayores defensores.

Hay necesidad de restituir la verdad. Que el mundo sepa que somos los cochabambinos quienes hemos pagado con nuestro sudor, nuestros impuestos y nuestra sangre la realización de este proyecto; que nadie nos ha regalado nada y que le hemos tenido que arrancar Misicuni al centralismo evista, con el mismo esfuerzo que al centralismo gonista.

Misicuni es resultado de las luchas cívicas y las gestiones institucionales de Cochabamba. Es una bajeza venir a mostrar la firma de este proyecto cual si fuera una concesión graciosa de quienes han asfixiado nuestros mayores motivos de orgullo regional.

sábado, 2 de mayo de 2009

Ahora estamos en Facebook




Con 1.411 partidarios en 20 días de vida en la red social Facebook, la página oficial de Manfred ha establecido un vínculo de comunicación y articulación de la bolivianidad demócrata que no puede ser ignorado.

Esta plataforma de red social se ha convertido en una dinámica y permanentemente renovada herramienta de interacción que busca responder a las necesidades de información de la ciudadanía sobre el proyecto Manfred Reyes Villa 2010.

En ella se encontrará bancos fotográficos, archivos hemerográficos, documentos de planificación y programas ideológicos que acompañaron una gestión que cumplirá 20 años de construir un paradigma de desarrollo productivo y humano, en autonomía y democracia, desde el corazón de Bolivia.

Esta página se complementa con el portal en Facebook de la Alianza de Unidad, un soporte auxiliar que - con el mismo tiempo de vida - se ha propuesto articular a la familia manfredista en las tareas operativas de reorganización de la resistencia democrática y construcción de la nueva oposición, a partir del retorno de Manfred a Bolivia.
Están invitados todos a sumarse a estos espacios de información y adscripción a los principios de un liderazgo para el desarrollo, de probada responsabilidad política y de incuestionable reserva moral.

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MANFRED REYES VILLA

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ALIANZA DE UNIDAD
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sábado, 25 de abril de 2009

En memoria y homenaje a Lessin Méndez, patriota, demócrata y manfredista

"He aquí que veo a mi padre, he aquí que veo a mi madre, a mis hermanas y mis hermanos. He aquí que veo el linaje de mi pueblo hasta sus principios. Y he aquí que me llaman, me piden que ocupe mi lugar entre ellos, en los atrios de Valhalla, el lugar donde viven los valientes para siempre".

En memoria de Lessin Méndez, amigo entrañable y compañero de lucha. Tu sacrificio y entrega a nuestro proyecto de país no serán en vano.

jueves, 23 de abril de 2009

20 años de construir la ideología del desarrollo

La experiencia primero del municipalismo y luego de la gestión departamental descentralizada, nos ha permitido recoger y componer una nueva ideología de la construcción participativa del desarrollo "desde abajo".

Una visión de desarrollo con equidad y solidaridad; una visión de un país que se construye desde sus gobiernos locales y desde las regiones; que replantea el concepto de la unidad nacional a partir de profundizar nuestro caracter particular y nuestras identidades regionales; es decir ser cada vez más k'ochalas (o cambas, o kollas, o chapacos) para ser cada vez mejores bolivianos.

Esta toma de conciencia de Cochabamba respecto a su potencial de desarrollo, este reencuentro con su vocación autonómica inscrita en la lucha de Nataniel Aguirre y Lucas Mendoza por integrar a nuestra región en la ruta del desarrollo, se ha acumulado paulatinamente en documentos que han servido para dibujar un horizonte municipal de bienestar y para plasmar después ese modelo de desarrollo hacia todo el departamento. Y hoy, esa experiencia de gestión exitosa; ese fundamento ideológico del desarrollo integral local-regional, está listo para ser propuesto al país como un modelo de gobierno nacional.

Lo hicimos en 2002, cuando el Plan de Gobierno de Manfred proponía incorporar demandas de profunbdización de la democracia, demandas de inclusión y reivindicaciones de participación de las grandes mayorías, que luego fueron capturadas y funcionalizadas por una radicalidad que desvirtuó tales demandas. la Asamblea Constituyente, la Nacionalización de los recursos estratégicos, el Referéndum Vinculante y el Régimen de Autonomías estaban contenidos en un único programa de gobierno en 2002: El cambio positivo, el cambio sin violencia, el cambio responsable que porponía Manfred Reyes Villa.

La ideología manfredista propone un reencuentro en torno a la ética del trabajo; a nuestra vocación de constructores. Y plantea la construcción de un sujeto colectivo a partir de esa identidad transversal que nos identifica aquí y en el resto del mundo; ese rasgo característico que distingue al migrante boliviano; esa vocación indeclinable que nos ha llevado a migrar por todo el globo buscando mejores oportunidades: Somos constructores.

Desde el migrante del valle alto que construye rascacielos en Virginia, hasta los comunarios de las provincias andinas que se inscriben como obreros de sus puentes, sus caminos y sus propios proyectos de desarrollo. Somos trabajadores.

Desde los productores de hortalizas en España, hasta los talleristas en Inglaterra; de las valerosas bolivianas que trabajan en gastronomía y hotelería en Miami hasta aquellas que trabajan en house cleaning en Italia o confeccionan textiles en El Alto. Somos obreros.

Desde el relocalizado que cambió la minería por la agricultura en el trópico o la zafra en el oriente, al microproductor de maquila o artesanía; desde el bachiller hasta el universitario, somo un país de constructores.

Si algo es en escencia el boliviano es un devoto del trabajo duro y bien hecho. Es esa escencia compartida; es esa identidad común que nos une más allá de cualquier diferencia, es la base para convocar a la bolivianidad a la búsqueda de un proceso de reunificación y pacificación nacional; a un proceso que permita superar la crisis estructural del país; esa crisis que no resuelven los discursos exteemos ni las ideologías fundamentalistas injertadas; esa crisis que ni la izquierda radical ni la ultra derecha han sabido responder.

Ya los autoritarios y los anarquistas han tenido su tiempo; ya las oligarquías y las oclocracias han administrado este país a cual peor que la otra.

Es tiempo de quienes entienden la política como la búsqueda del bien común; es tiempo de quienes apuestan a construir en lugar de destruir; de quienes creemos en que la unidad es posible más allá de nuestras diferencias; de quienes creemos en una lucha contra la pobreza no basada en discursos grandilocuentes sino en hechos concretos; de quienes hemos sidoc capaces a renunciar al cálculo político para practicar una política de responsabilidad nacional.

El tiempo de quienes tenían grabado el signo de la crisis ha concluido. Es el tiempo de quienes creemos en el desarrollo, de quienes hemos construido un mejor país desde una ciudad y una región cuyo signo es el trabajo, la unidad y la igualdad.