jueves, 25 de junio de 2009

Equilibrio, equidad y complementariedad


Queridos hermanos y hermanas bolivianos:

Una alianza que incorpora el brío y convicción de un liderazgo joven a la experiencia y responsabilidad de 20 años de gestión del desarrollo es un símbolo de equilibrio.
Una alianza que junta la militante sensibilidad social de una mujer boliviana con la inagotable capacidad de trabajo de un hombre boliviano es señal de que se ha encontrado una combinación de equidad.
Una alianza que reúne al oriente incluyente y con mirada de país con el occidente abierto a horizontes de desarrollo y descentralización, es muestra de haber alcanzado un nivel de complementariedad.
Así de trascendente es la incorporación de Adriana Gil a esta campaña por una democracia inclusiva y descentralizada, una unidad con igualdad y un desarrollo para todos y todas. Es un complemento de generación, género y génesis regional en una misma visión integral de una Bolivia que quiere empezar a construir un nuevo Estado.
Estamos seguros que este proceso recién empieza, que las fuerzas dormidas de la integración nacional, que el sentimiento dormido de ser bolivianos está a punto de despertar.
Qué esta nueva alianza sea una señal de que es posible que juventud y experiencia, hombres y mujeres, cambas y kollas confluyamos en un mismo proyecto: Sanar las heridas de esta nación, cambiar nuestro destino y vencer al pesimismo que quiere empujarnos a una vergonzosa resignación a la incertidumbre, la pobreza y la división.

miércoles, 17 de junio de 2009

Unidad para reconstruir Bolivia


Bolivia vive hoy una aguda crisis y la situación tiende a empeorar. La postergación de las clases populares, la exclusión y la inseguridad se han adueñado del país. Hay total ineficiencia en la administración estatal. La corrupción y la delincuencia tienen carta blanca mientras el marginamiento de las grandes mayorías y el enriquecimiento de pequeños grupos de poder sigue definiendo la relación entre Estado y sociedad civil.

Una nueva generación de bolivianos que en 2005 apostamos al cambio, hemos sido testigos de cómo el extremismo ha ideologizado la política exterior, optando por confrontar con nuestros vecinos y sepultando cualquier perspectiva de integración económica; sumiendo en inseguridad, confrontación y miseria al país.

Esta situación de incertidumbre a la que nos arrastró un gobierno irresponsable y una oposición incapaz, nos ha llevado a la convicción de que se necesita una genuina alternativa para unir y reconstruir Bolivia; no la retórica de justicia social del populismo ni las promesas huecas del neoliberalismo, sino una opción apoyada en la experiencia y la capacidad de construir bienestar para todos.

La opción que le proponemos al país, conformada por organizaciones cuya lucha sembró la semilla de la resistencia democrática en la que fuera la “alianza plaza Abaroa” y otros movimientos similares, plantea que para restituir la república se requiere de un liderazgo capaz de articular la diversidad de la sociedad boliviana.

Un liderazgo, que encarne la esencia mestiza y progresista de nuestro pueblo y que encauce la emergencia de los nuevos actores de la política nacional; un liderazgo con experiencia en construir bienestar para la gente; un liderazgo que pueda darnos seguridad frente a la incertidumbre y reunificar el país superando la confrontación; un liderazgo capaz de retomar la construcción de la identidad boliviana y terminar el falso debate de los discursos racistas que nos han dividido.

En suma, necesitamos un liderazgo que rescate la conciencia de Patria y la esencia chola de la Bolivia profunda, de esa Bolivia abigarrada que ha sido postergada por visiones sesgadas y cuya soberanía ha sido enajenada por la sumisión a intereses geopolíticos foráneos.

Por eso, por considerar que la trayectoria patriótica y progresista de Manfred Reyes Villa es la única referencia política que incorpora las condiciones esenciales para una reunificación nacional y el avance hacia un estado de bienestar, hemos decidido incorporarnos a la estructura nacional que postula la candidatura de Manfred a la Presidencia de la República de Bolivia.

La Paz, 15 de junio de 2009


Guillermo Paz
BASTA YA!!!

Sandra Rivero Maldonado
NUEVA CONCIENCIA BOLIVIANA

Andrés Ortega Tarifa
PENSAR DIFERENTE

sábado, 30 de mayo de 2009

Mensaje de Manfred al país oficializando su candidatura presidencial


Señores periodistas

Quiero agradecer su presencia hoy aquí para permitirme explicar el motivo por el que han sido convocados.

Durante las últimas semanas he viajado por el país. He tenido oportunidad de compartir con nuestros hermanos. Con el hombre boliviano, con la mujer boliviana, con la juventud boliviana.

He tenido la posibilidad de recoger sus inquietudes directamente y sin intermediarios.

Hay preocupación en cada uno de ellos. Hay temor e incertidumbre en los ojos de nuestras mujeres y de nuestros hombres; se sienten, las dudas de una juventud, que hoy no sabe a dónde va el país y qué les deparará el futuro.

La situación de nuestro país no ha cambiado. Bolivia no va por el camino correcto y la gran familia boliviana enfrenta hoy un gran peligro de división.

La política de la confrontación le ha arrebatado al país sus oportunidades de desarrollo, traicionando la confianza de los bolivianos en que las cosas puedan mejorar.

El odio y la intolerancia han enfrentado a hermano contra hermano, el campo contra la ciudad, departamento contra departamento, haciéndonos olvidar que los bolivianos somos una gran familia.

Una familia valerosa, que sólo unida podrá salir adelante.

Una familia de constructores que unida puede y debe resolver sus problemas y edificar un futuro de bienestar común.
Una familia que necesita recuperar su libertad para decidir, para prosperar y para pensar; y por lo tanto recuperar su confianza en el país.

No se puede negar que en algo se ha logrado avanzar; pero también debemos asumir que nuestra identidad como país y la visión de un futuro en unidad, ha sido puesta en riesgo. Y mientras la retórica de la exclusión adormece el estómago de los bolivianos, las soluciones estructurales jamás llegan.

Bolivia no ha logrado salir de su larga crisis y sus problemas sólo han empeorado.

Por lo expuesto, señores periodistas, quiero a través suyo anunciarle a la familia boliviana que, conociendo los riesgos que esto implica, he asumido la decisión de postular a la Presidencia de la República en las elecciones generales del 6 de diciembre próximo.

Esta decisión, tiene el respaldo de todos aquellos bolivianos, que sienten y saben, que nuestro futuro, está en juego; que de unirnos todos en la construcción de una opción sólida y creíble depende la unidad, la soberanía y el desarrollo de Bolivia.

Este es un mensaje que Bolivia esperaba y que no podía demorar más. Pero debo decirles también que, durante las próximas semanas, presentaré de manera oficial nuestra propuesta y plan de gobierno, así como también al equipo que me acompañará en esta campaña por Bolivia.

Quiero agradecer nuevamente su presencia e invitar a todos los bolivianos, sin distinción, a sumarse a esta búsqueda de unidad y concertación para demostrarnos, y demostrarle al mundo, que Bolivia si tiene alternativa; que no estamos tan divididos como se pretende y que es posible hacer juntos la diferencia y construir juntos un futuro en democracia.

Muchas gracias.


La Paz, 26 de mayo de 2009

martes, 19 de mayo de 2009

"No vamos a confrontar pero tampoco vamos a huir".


Queridos hermanos bolivianos:

Los sostenidos ataques verbales que durante la última semana ha lanzado el presidente Morales contra Manfred en Cochabamba, son el correlato de la intención fallida pero insistente del Poder Ejecutivo para inhabilitar políticamente a quién el gobierno ve como un peligro de cara a sus intenciones de reeditarse en el poder en diciembre.

Es un atropello torpe e inclemente a la dignidad personal; una distorsión de la historia y las acciones de sus protagonistas que claramente busca provocar indignación y una respuesta igual de violenta; arrastrarnos a la retórica de la confrontación y a una guerra verbal con la que el único que ganaría sería el autor de tan grotesco ataque.

Bueno pues, hay que decirle al Sr. Presidente que la única respuesta que no va a recibir de nosotros es esa que espera. No vamos a bajar al nivel de la mentira; al nivel de adjetivar y descalificar al contrario. Ese no es el nivel de un estadista y definitivamente no es el nivel al que el pueblo boliviano quiere ver a sus gobernantes.

Hay que decirle al presidente Morales que no somos sus opositores; que no nos interesa ganar protagonismo si el costo es confrontar y agudizar la sensación de crisis, incertidumbre y descreimiento en la política que hoy sienten los bolivianos.

Queremos hacer la diferencia. Queremos ser la referencia de que es posible usar la política para construir desarrollo, construir identidad y construir bienestar para Bolivia, como hicimos las últimas dos décadas en Cochabamba.

Pero además, queremos dejar claro que nuestra lucha no es con este gobierno, que al final de cuentas es sólo un síntoma de una crisis más prolongada; de problemas estructurales hasta hoy no resueltos como la exclusión, la inequidad y el abuso de un Estado que ha sido utilizado ayer y hoy para crear grupos de poder económico, mientras la pobreza, el desempleo y la seguridad de los bolivianos se han quedado en los discursos electorales.

Tenemos la capacidad de hacer de la política un instrumento de desarrollo, de unidad y de seguridad para todos. Y el principio de esta nueva manera de hacer política es responder a los ataques con altura y madurez. Bolivia demanda que responsamos a la crisis y sus agentes con trabajo y no con discursos; generando estabilidad y no agudizando la incertidumbre.

No vamos a ser arrastrados a la retórica de la confrontación ni vamos a caer en la guerra verbal a la que quieren arrastrarnos quienes sólo saben usar el poder para destruir. Pero tampoco van a hacernos huir de nuestro país con terror; pese a al inseguridad y la ausencia de condiciones, volvimos para quedarnos, volvimos para construir una opción de desarrollo, unidad e igualdad para todos.

Bolivia demanda de una opción a la demagogia, a la incertidumbre y al miedo.

Manfred